Formación en Stella Maris
La formación es un proceso dinámico, creativo y motivador de toda la vida; es obra esencial del Espíritu Santo, que actúa en la persona y en la Comunidad, haciéndonos crecer como mujeres creyentes en las relaciones interpersonales.
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«De la Misión a la formación» es el criterio fundamental del que deben emanar las líneas y los objetivos de la formación, determinada por las exigencias de la Misión, fundada en la teología de la Misión y de la Vida Religiosa- apostólica.
Toda la formación tiene como finalidad el crecimiento progresivo y unitario de la persona a nivel humano, espiritual y apostólico; debe ser integral, cultivando la mente, el corazón, mundo afectivo sexual, y la voluntad.
Se nutre de la Sagrada Escritura, del Magisterio de la Iglesia y del Patrimonio Espiritual de la Asociación; Homilías y escritos del Padre Fundador, testimonios y escritos de quienes conocieron al Padre Fundador Mons. Olindo; todo ello nos ayuda al compromiso apostólico característico de nuestro Carisma y a la comprensión de realidades culturales diversas.
Toda la formación tiene como finalidad el crecimiento progresivo y unitario de la persona a nivel humano, espiritual y apostólico; debe ser integral, cultivando la mente, el corazón, mundo afectivo sexual, y la voluntad.
Se nutre de la Sagrada Escritura, del Magisterio de la Iglesia y del Patrimonio Espiritual de la Asociación; Homilías y escritos del Padre Fundador, testimonios y escritos de quienes conocieron al Padre Fundador Mons. Olindo; todo ello nos ayuda al compromiso apostólico característico de nuestro Carisma y a la comprensión de realidades culturales diversas. (Rv. 74),
Nuestros patronos son: San José, Santa Teresita del Niño Jesús, San Daniel Comboni.
La finalidad de la formación es ayudar a cada una a interiorizar los valores evangélicos según nuestro Carisma preparando misioneras.
• Enraizadas en Cristo Resucitado y conscientes de prolongar su Misión evangelizadora.
• Comprometidas con fidelidad total al Señor en la Iglesia, mediante los votos de Castidad, Pobreza y Obediencia.
• Dispuestas a vivir en comunión con las hermanas que comparten la misma Vocación.
• Decididas a dedicarse a la Actividad Misionera según las opciones particulares de la Asociación.
• Capaces de insertarse en pueblos diversos y de colaborar con las Iglesias particulares.
• Dispuestas a permanecer fieles a la Misión, incluso en situaciones difíciles.